¿Qué es la blefaritis?
La blefaritis proviene de las palabras griegas blepharon (párpado) e - itis (inflamación). Por lo tanto, significa inflamación de los párpados.
La blefaritis consiste en la inflamación de los párpados. Es una causa frecuente de su enrojecimiento y dolor, así como lagañas en las pestañas.
La inflamación de los párpados es muy común: en una reciente investigación de oftalmólogos (médicos de ojos) y optómetras (médicos en optometría u OD, por sus siglas en inglés) estos profesionales de la visión informaron que el 37% y el 47% de sus padres, respectivamente, ha tenido síntomas de blefaritis en algún momento.
Esta encuesta también descubrió que las personas de menor edad declaraban tener más (y más frecuentes) síntomas de blefaritis que las personas mayores, lo que contradice el conocimiento convencional sobre la inflamación de los ojos.
Afortunadamente, su profesional de la visión puede prescribir un tratamiento eficaz para la blefaritis que pueda disminuir la inflamación del párpado antes de que ocurra un daño grave en sus ojos o párpados.
Causas
Las causas más habituales de la blefaritis son:
  • Obstrucción o mal funcionamiento de las glándulas situadas en el borde del párpado.
  • Exceso de grasa en el margen palpebral, lo que crea un ambiente favorable para la proliferación de bacterias y provoca la llamada blefaritis estafilocócica.
  • Dermatitis seborreica, que produce caspa en el cuero cabelludo, las cejas o incluso las pestañas.
  • Otros trastornos de la piel, como rosácea o psoriasis.
  • Más raramente, parásitos que crecen en el borde palpebral.
Con frecuencia, la blefaritis y la sequedad ocular suceden al mismo tiempo, lo cual ocasiona una confusión respecto a si la sequedad ocular causa blefaritis, o la blefaritis causa sequedad ocular.
Esto ocurre tan seguidamente que algunos investigadores y profesionales de la visión actualmente creen que estos dos trastornos pueden ser parte de un único problema ocular crónico llamado síndrome de blefaritis y sequedad ocular (DEBS, por sus siglas en inglés).
Según quienes apoyan esta teoría, la sequedad ocular es sencillamente una manifestación tardía de la blefaritis, y el tratamiento de la blefaritis, asimismo, prevendrá, reducirá o eliminará los síntomas de sequedad ocular.
La blefaritis generalmente se asocia con un crecimiento excesivo de bacterias que viven en los márgenes de los párpados y en la base de las pestañas. Con el tiempo, estas bacterias se multiplican y crean una estructura llamada biopelícula.
Esta biopelícula se convierte en un entorno tóxico, como el sarro que se forma en los dientes. Los ácaros parásitos de las pestañas llamados Demodex se alimentan de la biopelícula, lo cual a su vez lleva a un crecimiento excesivo de estos ácaros, empeorando así la inflamación de los párpados.
Además, las bacterias que se hallan en la biopelícula de los párpados producen sustancias llamadas exotoxinas que causan inflamación de las glándulas secretoras de aceite que se encuentran en el párpado: las glándulas de Meibomio. Esto genera un trastorno llamado disfunción de las glándulas de Meibomio, que ocasiona (y empeora) el malestar por sequedad ocular.
La blefaritis también se relaciona con trastornos de piel tales como rosácea ocular, eczema, caspa y psoriasis. Con frecuencia, la blefaritis y la conjuntivitis aparecen al mismo tiempo.
Tipos
La blefaritis puede ser anterior, cuando afecta la base de las pestañas, o posterior, cuando afecta las glándulas de Meibomio.
La blefaritis anterior se divide en varios tipos: seborreica (material grasiento parecido a la caspa), infecciosa (generalmente debida a una infección por estafilococos, a veces a infección por hongos) o parasitaria (infestación de Demodex). La falta de higiene está asociada con el tipo infeccioso de blefaritis anterior.
Las blefaritis posteriores involucran las glándulas de Meibomio, que secretan lípidos. Los lípidos juegan un papel muy importante en la homeostasis de las lágrimas. Por lo tanto, cuando hay una disfunción de las glándulas de Meibomio, ya sea debido a la obstrucción de los poros de las glándulas o debido a la atrofia, puede producirse un ojo seco evaporativo.
Síntomas de la blefaritis
Los síntomas más comunes de la blefaritis son:
  • Ardor y escozor en los ojos
  • Aparición de costras o caspa en la base de las pestañas
  • Ojos irritados y llorosos
  • Picazón en los párpados
  • Sensación de arenilla o de tener un cuerpo extraño
Según la gravedad de la blefaritis, es posible que usted presente algunos o todos estos síntomas, que pueden ser intermitentes o constantes. En algunos casos, la blefaritis también ocasiona la pérdida de pestañas (madarosis). La blefaritis es una causa común de incomodidad con el uso de lentes de contacto, lo que obliga a que muchas personas abandonen el uso de los mismos.
Tratamiento
La blefaritis es una enfermedad ocular crónica, con posibles episodios de repetición que puede llegar a ser severa si no se detecta a tiempo. Por ello, es importante prevenirla manteniendo unos hábitos de higiene adecuados, como limpiar diariamente el borde palpebral para evitar el desarrollo de la enfermedad.
Cuando esta ya haya sido diagnosticada, su tratamiento dependerá de la fase en la que se encuentre el paciente. Inicialmente suele consistir en calor local y masajes en el párpado durante mínimo 5 minutos e higiene diaria del borde palpebral y las pestañas con productos específicos (jabones o toallitas oftálmicas), con el fin de eliminar el exceso de grasa.
En el caso de la blefaritis estafilocócica, además de la higiene palpebral, puede ser necesaria la aplicación de una pomada oftálmica antibiótica en el borde de los párpados. Si se trata de una blefaritis asociada a sequedad ocular, se recomienda el uso de lágrimas artificiales. En ocasiones se recomienda también seguir una dieta rica en ácidos grasos Omega 3 o suplementos nutricionales que lo contengan debido a sus propiedades antiinflamatorias.
Si es una blefaritis causada por parásitos, como el demodex, se puede requerir realizar una higiene del borde palpebral y las pestañas con soluciones que contengan aceite de árbol de té. En los casos de blefaritis provocada por liendres, estas pueden eliminarse con una pomada oftálmica de antibiótico o vaselina y posteriormente retirarse de forma manual con pinzas.
La blefaritis asociada a otras enfermedades de la piel, principalmente rosácea, puede requerir tratamiento con antibiótico por vía oral por un periodo de tiempo prolongado. En casos de blefaritis posterior de difícil manejo puede estar indicado un tratamiento innovador que consiste en la aplicación de luz intensa pulsada (IPL) a nivel palpebral y que también mejoraría los síntomas de sequedad ocular asociada a esta patología.
Al tratarse de una patología crónica se aconsejan controles frecuentes con el oftalmólogo para vigilar su evolución.
Prevención
Una buena higiene del párpado es clave para prevenir la blefaritis, especialmente aquellos que están predispuestos a tener la afección como se mencionó anteriormente. La higiene es con el uso de toallitas y se recomienda lavar con solución salina. Esto es especialmente importante para las mujeres que se maquillan los ojos.
También recomendamos evitar la aplicación de productos de maquillaje en el borde interno del párpado, ya que esto puede obstruir los poros de las glándulas de Meibomio y causar la enfermedad obstructiva de la glándula de Meibomio.
También se recomienda una dieta rica en ácidos grasos omega 3 para un funcionamiento saludable de las glándulas de Meibomio. El salmón, el atún, la lubina, las sardinas y la mayoría de los mariscos son ricos en ácidos grasos omega 3. Las fuentes alternativas de dieta de ácidos grasos omega 3 incluyen nueces, algas, semillas de chía y semillas de lino.
Posibles complicaciones
En algunos casos, la blefaritis puede producir complicaciones, tales como:
  • Chalación: se produce por una obstrucción de las glándulas sebáceas del párpado y un aumento posterior del tamaño de estas a causa de la inflamación. La secreción queda retenida en el interior y aparece entonces este nódulo.
  • Orzuelo: se trata de un pequeño bulto, rojo y doloroso, situado en el párpado y que puede contener pus.
  • Conjuntivitis o úlceras corneales.
Consejos para la higiene de los párpados
La higiene de los párpados es de gran utilidad para tratar y controlar la blefaritis, pero únicamente si se realiza correctamente.
Para comenzar, use una compresa limpia y tibia para diluir todo residuo obstruido en las glándulas de Meibomio, secretoras de aceites. Proceda de esta forma:
  • Lave sus manos y humedezca un paño limpio en agua tibia (casi caliente).
  • Coloque el paño sobre los párpados cerrados por varios minutos.
  • A continuación, frote cuidadosamente el borde de los párpados con el paño, antes de abrir sus ojos. (No aplique demasiada presión sobre el ojo)
Siga las recomendaciones del optometrista u oftalmólogo sobre la frecuencia del uso de compresas tibias, y cuánto tiempo aplicarlas. Es posible que al inicio del tratamiento reciba instrucciones de realizar este procedimiento varias veces por día, durante aproximadamente cinco minutos cada vez. Más adelante, quizás solamente necesite aplicar la compresa una vez por día.
Limpieza de los párpados
El siguiente paso esencial es la limpieza de sus párpados. El médico le indicará qué usar como agente de limpieza. Las opciones incluyen agua tibia, champú de bebé diluido o un producto de limpieza para párpados de venta libre o recetado.
Para limpiar sus párpados:
  • Lave sus manos y luego humedezca un paño limpio, un bastoncillo de algodón o gasa con la solución de limpieza.
  • Suavemente, seque el borde de los párpados y las pestañas.
  • Enjuague con agua tibia.
  • Repita el proceso en el otro ojo, con un paño, bastoncillo o gasa diferente.
Tal vez el doctor le indique que se limpie los párpados varias veces por día al principio, y luego una vez por día.
Una buena idea es reducir el uso de maquillaje de ojos cuando tiene blefaritis, porque la máscara y los demás productos podrían interferir con la higiene de los párpados.
Si el médico le recomienda utilizar un champú anticaspa para su cabello y pestañas, asegúrese de evitar que el champú entre a sus ojos para evitar una irritación.
Cómo evitar que la blefaritis regrese
Es muy importante mantener los párpados, la piel y el cabello limpios. Esto ayudará a controlar los síntomas de la blefaritis. Utilice champú para bebé diluido en agua tibia y frote suavemente los párpados/pestañas diariamente cuando haya una cristalización de mucosa.
Por lo general, la blefaritis es un trastorno crónico, lo que significa que puede volver con frecuencia y ser un problema recurrente.
La mejor manera de evitar la blefaritis o impedir que regrese es limpiar los párpados diariamente para prevenir el aumento de bacterias, de una biopelícula o de ácaros Demodex en el margen de los párpados. Existen varios productos de venta libre para frotar los párpados, o puede utilizar las mismas técnicas de higiene de párpados descritas anteriormente.
También se dispone de muchos productos de limpieza de párpados de venta con receta, que pueden ser más eficaces que el champú de bebés o que los productos de venta libre.
El médico quizás también le recomiende suplementos nutricionales como ácidos grasos omega-3, que ayudan a que las glándulas de Meibomio permanezcan saludables, y sus ojos, humectados y sin incomodidades.
¿La blefaritis es contagiosa?
No, no es contagiosa.
Mi blefaritis no mejora, ¿puede ser crónica?
En la mayoría de casos es crónica, por lo que es importante acudir regularmente al oftalmólogo para controlarla.
¿Se puede tratar la blefaritis con manzanilla u otros remedios caseros?
Es aconsejable seguir un tratamiento específico siempre y cuando esté indicado o se haya consultado previamente con el oftalmólogo.
El uso de manzanilla en compresas para aplicar calor puede ser útil dependiendo del tipo de blefaritis. Sin embargo, no se recomienda el uso de otros remedios caseros.
¿Cómo hay que limpiar los ojos en caso de blefaritis?
La limpieza dependerá del tipo de blefaritis que se tenga: si es blefaritis anterior, es importante realizar la higiene del borde palpebral y pestañas con jabones o toallitas específicas para uso ocular. Si es blefaritis posterior o mixta deberá aplicarse calor y masajes para facilitar la eliminación de la grasa generada por las glándulas del párpado.
¿Cómo se cura la blefaritis seborreica?
La blefaritis NO se cura, es una patología crónica. El objetivo del tratamiento es mantener controlada la patología y evitar complicaciones.
¿Cómo se cura la blefaritis alérgica?
En ese caso hay que visitar al oftalmólogo para realizar evaluación y descartar otras causas de blefaritis. La alergia suele producir enrojecimiento y descamación de la piel del párpado (eccema) y no blefaritis.
¿Puedo maquillarme si tengo blefaritis?
No es aconsejable el uso de maquillaje, sobre todo en casos de inflamación aguda. Principalmente se desaconseja el uso de delineadores y máscara de pestañas por estar en contacto directo con la zona afectada.
¿Qué diferencia hay entre blefaritis, orzuelo y chalazión?
La blefaritis es la inflamación del borde del párpado. El orzuelo se produce cuando una de las glándulas del párpado se obstruye asociándose a signos inflamatorios agudos (bulto rojo, edematoso y doloroso). Cuando esta obstrucción no se ha resuelto y se ha formado un quiste se denomina chalazión.
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"La blefaritis puede ser anterior, cuando afecta la base de las pestañas, o posterior, cuando afecta las glándulas de Meibomio."
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