|
|
||||||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
¿Que es el pterigión? |
||||||||||||||||||||
Un pterigium o pterigión es un bulto elevado, en forma de cuña, en el globo ocular, que comienza en lo blanco del ojo (la esclera) y puede invadir la córnea. Si usted tiene más de uno de estos bultos en los ojos, hablamos de "pterigiones", en plural. |
||||||||||||||||||||
Si bien en Estados Unidos suele ser llamado "surfer's eye" (ojo del surfista), no es necesario ser uno, ni siquiera mirar al océano para tener un pterigión. Pero permanecer bajo el sol fuerte durante muchas horas —especialmente en el agua, que refleja los nocivos rayos UV del sol— aumenta el riesgo. |
||||||||||||||||||||
Los pterigiones son tumores benignos (no cancerosos), pero pueden desfigurar el ojo en forma permanente. También pueden causar incomodidad y visión borrosa. |
||||||||||||||||||||
El pterigión es una patología que ocurre por degeneración de la conjuntiva como consecuencia generalmente de la exposición al sol ( Luz ultravioleta), entre otros factores. A simple vista se aprecia como una “carnosidad” que genera molestias, sensación de cuerpo extraño, ojo rojo y en ocasiones puede llegar a afectar la visión. |
||||||||||||||||||||
La pinguécula es la forma de presentación inicial de cambios en el tejido conjuntival que posteriormente por su crecimiento puede llegar a convertirse en un pterigión. |
||||||||||||||||||||
Causas del pterigión (carnosidad en los ojos) |
||||||||||||||||||||
Se ha demostrado que el principal factor activador que causa pterigión es la radiación ultravioleta, por ello su incidencia es muy superior en los países de la franja ecuatorial con elevado índice de insolación. Aunque se ha propuesto alguna vez, no parece que haya una predisposición genética a padecer pterigión. |
||||||||||||||||||||
La radiación UV solar actuaría sobre la zona temporal del ojo, propagándose por la córnea, como a través de un doble espejo formado por el epitelio y el endotelio alcanzando la región nasal con un efecto potenciador de hasta 20 veces superior en la zona de salida, nasal, respecto a la de entrada, temporal. Por ello, la lesión empieza en esta zona nasal, más protegida contra el sol, lo cual parece un contrasentido. |
||||||||||||||||||||
El primer efecto de los rayos ultravioleta en los tejidos es una degeneración elástica de la substancia propia subconjuntival. Los UV activan los fibroblastos que generan una elastina anormal que ya no puede ser degradada por la elastasa. La elastina anómala irá acumulándose hasta dar una imagen de lesión redondeada, sobre-elevada y de aspecto amarillento localizada en la zona nasal próxima al limbo, esto es lo que denominamos pinguécula. |
||||||||||||||||||||
Junto a este proceso degenerativo se asocia una reacción inflamatoria responsable de la aparición de vasos sanguíneos en el espacio subconjuntival, rodeando la lesión y formando un paquete fibrovascular de aspecto triangular con vértice hacia la córnea, que dará lugar al pterigión. |
||||||||||||||||||||
Los estudios de histoquímica y biología molecular muestran que en el pterigión las CMEL expresan la mutación de un gen supresor de tumores que origina la presencia de la proteína p53, un marcador común en diversos cánceres humanos y en lesiones actínicas de la piel, lo cual sugiere que el pterigión sería un desorden proliferativo semejante a un tumor. El gen de la p53 se relaciona con los mecanismos de muerte celular programada. |
||||||||||||||||||||
Los rayos ultravioleta actúan sobre la CMEL provocando una mutación en el gen responsable de la síntesis de la proteína p53, el gen pierde la capacidad para actuar como factor de transcripción, resultando una proliferación celular incontrolada y un cambio para las señales que activan los factores de crecimiento y la vía de las ciclinas D1-Cdk4. Las consecuencias de la mutación del gen p53 es que las CMEL crecen sin control se hacen migratorias e invaden la córnea a través de la membrana basal, arrastrando células conjuntivales e induciendo la formación de tejido fibrovascular a este nivel, debido al incremento de los niveles de mediadores de la inflamación, factores proliferativos y angiogénicos, tal como encontramos en el análisis histopatológico e histoquímico. |
||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||
Los rayos ultravioleta actúan sobre la CMEL provocando una mutación en el gen responsable de la síntesis de la proteína p53, el gen pierde la capacidad para actuar como factor de transcripción, resultando una proliferación celular incontrolada y un cambio para las señales que activan los factores de crecimiento y la vía de las ciclinas D1-Cdk4. Las consecuencias de la mutación del gen p53 es que las CMEL crecen sin control se hacen migratorias e invaden la córnea a través de la membrana basal, arrastrando células conjuntivales e induciendo la formación de tejido fibrovascular a este nivel, debido al incremento de los niveles de mediadores de la inflamación, factores proliferativos y angiogénicos, tal como encontramos en el análisis histopatológico e histoquímico. |
||||||||||||||||||||
Estos estudios revelan a su vez que los cambios se producen en la “cabeza” del terigio, la región que avanza hacia la córnea, siendo muy inferior en el resto de la lesión, dato fundamental para tener especial cuidado en el tratamiento quirúrgico del pterigión. Se debe extirpar bien todo el conjunto de la “cabeza” para eliminar los mediadores responsables del avance del pterigión, causantes de las frecuentes recidivas tras cirugía. |
||||||||||||||||||||
Cuando el tejido fibrovascular alcanza la córnea se rompe el equilibrio entre la matriz metaloproteinasa (MMPs) y los inhibidores de estas enzimas. Se incrementa la concentración de MMPs, especialmente en la cabeza del pterigión, induciendo cambios en la estructura colágena de la membrana basal del epitelio corneal, la Bowmann y el estroma corneal- Se produce un debilitamiento de la estructura colágena facilitando la penetración del tejido fibrovascular desde el limbo hacia la córnea. Una vez debilitada la barrera que supone la córnea, el avance del tejido fibrovascular se produce por la presencia de factores inflamatorios, citoquinas y factores proangiogénicos (especialmente presencia de VEGF) y factores de crecimiento de los fibroblastos (especialmente TGF-Beta). Su identificación abre una vía nueva al tratamiento del pterigión. |
||||||||||||||||||||
A modo de resumen, la radiación ultra-violeta y los microtraumatismos, inducen un proceso inflamatorio crónico, con pérdida de la función de barrera del limbo corneo-conjuntival. Se produce la proliferación fibrovascular, remodelamiento del tejido conectivo, angiogénesis e invasión corneal. |
||||||||||||||||||||
Si bien la radiación ultravioleta del sol parece ser la causa fundamental del desarrollo y crecimiento de los pterigiones, el polvo y el viento también están implicados ocasionalmente, así como el trastorno de ojos secos. Los pterigiones en general se desarrollan en personas entre 30 y 50 años de edad, y estos bultos en el globo ocular rara vez se observan en niños. La piel y ojos claros pueden ser un riesgo mayor para contraer un pterigión. |
||||||||||||||||||||
Diferencia entre pterigión y pinguécula |
||||||||||||||||||||
El pterigión y la pinguécula se caracterizan por ser una degeneración de la conjuntiva del ojo, de todos modos, no son lo mismo. La diferencia entre pterigión y pinguécula es que el pterigión es el crecimiento de un tejido carnoso que puede aumentar su tamaño, mientras que la pinguécula es el crecimiento de la conjuntiva, generalmente se identifica por su color amarillento formado por depósitos de grasas, proteínas o calcio. |
||||||||||||||||||||
Lo primero que hay que tener en cuenta es que ambas patologías están estrechamente relacionadas, pues con mucha frecuencia el pterigión evoluciona a partir de una pinguécula. Aunque la pinguécula es pequeña y suele contar con un color amarillento, el pterigión puede tener forma ovalada, alargada o triangular e incrementar su tamaño hasta distinguirse claramente. |
||||||||||||||||||||
En etapas iniciales ninguna de las dos condiciones representa un riesgo para la adecuada visión; sin embargo, si el pterigión crece lo suficiente sí que puede dificultar la visión y conducir a un tratamiento más complejo que, en algunas ocasiones, requiere tener que recurrir a la cirugía de pterigión. Por este motivo, en Área Oftalmológica Avanzada siempre recomendamos que ante la aparición de cualquier anomalía en los ojos se recurra a una revisión especializada para un diagnóstico completo. |
||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||
La pinguécula y el pterigión son crecimientos conjuntivales que pueden deberse a la irritación actínica crónica. La pinguécula (izquierda) es una acumulación de tejido conjuntival en la unión nasal o temporal de la esclerótica y la córnea. El pterigión (derecha) es un tejido conjuntival que se vuelve vascularizado, invade la córnea y puede disminuir la visión. |
||||||||||||||||||||
Causas del pterigión y la pinguécula |
||||||||||||||||||||
Las causas del pterigión y la pinguécula no se conocen con exactitud; no obstante, estas condiciones aparecen con mayor frecuencia en personas que están bastante tiempo al aire libre, especialmente en climas soleados, cálidos y ventosos. Se ha determinado una estrecha relación entre la exposición prolongada a los rayos ultravioleta del sol y la aparición de cualquier carnosidad en el ojo, razón por la que los especialistas recomendamos el uso de gafas solares cuando se pasa mucho tiempo al aire libre en estas condiciones, esto con el fin de proteger y garantizar la salud ocular. |
||||||||||||||||||||
Otros factores como el síndrome del ojo seco o la irritación ocasionada por la frecuente exposición al polvo, así como el envejecimiento, pueden contribuir a su aparición. |
||||||||||||||||||||
síntomas del pterigión |
||||||||||||||||||||
Los pterigiones habitualmente tienen lugar a un lado del ojo, cerca de la nariz, pero pueden desarrollarse también en el lado más cercano a la oreja, y pueden afectar uno o ambos ojos. |
||||||||||||||||||||
Muchas personas con un pterigión leve quizás no experimenten síntomas ni requieran tratamientos. Pero los pterigiones grandes o en crecimiento a menudo causan una sensación como si tuvieran arena, picazón o ardor, o la sensación de tener algo en el ojo (llamada sensación de cuerpo extraño en el ojo). También, estos pterigiones con frecuencia se inflaman, ocasionando un aspecto poco atractivo en los ojos enrojecidos. |
||||||||||||||||||||
Si un pterigión invade la córnea de manera significativa, puede distorsionar la forma de la superficie anterior del ojo, ocasionando astigmatismo y aberraciones de orden que afectan la visión. |
||||||||||||||||||||
Algunas veces, las personas confunden los pterigiones con tumores oculares llamados pingüéculas, pero son diferentes. |
||||||||||||||||||||
Prevención |
||||||||||||||||||||
La forma más fácil de prevenir el pterigión es con la protección solar que brindan las gafas con filtro ultravioleta (UV), junto con el uso de gorra o sombrero de ala ancha desde la niñez. El uso de lubricantes oculares en gotas o gel para personas expuestas a temperaturas o ambientes irritantes también es recomendado. |
||||||||||||||||||||
En caso que la persona tenga pterigión tiene que acudir de inmediato al oftalmólogo. No existe tratamiento médico que haga desaparecer dicho tejido; sin embargo el uso de lubricantes oculares y algunas gotas ayudan a disminuir la sensación de cuerpo extraño del paciente y en cierta forma evitar que el pterigión aumente de tamaño. |
||||||||||||||||||||
Cuando el pterigión produce molestias al paciente o aumenta de tamaño hasta afectar la córnea, impidiendo la visión, el tratamiento debe ser quirúrgico, de preferencia si el paciente es mayor de 35 años. |
||||||||||||||||||||
Estas medidas, no excluyen en ningún caso, la visita al oftalmólogo cuando se presenta la patología. |
||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL |
||||||||||||||||||||
Hay otras lesiones que pueden simular pterigión, entre las más frecuentes tenemos: |
||||||||||||||||||||
• Pinguécula. Es una lesión amarillenta, elevada, cerca-na al limbo y de localización similar al pterigión por lo que cuando se inflama se parece a el; la principal dife-rencia clínica es que la pinguécula no sobrepasa el limbo, además no tiene forma triangular ni desplaza el pliegue semilunar. |
||||||||||||||||||||
Histológicamente presenta cambios degenerativos e hipertróficos similares a los del pterigión. |
||||||||||||||||||||
• Pseudopterigión. Las lesiones corneales periféricas de diferente etiología como ser inflamatorias, infeccio-sas, autoinmunes, de exposición o degenerativas pue-den inducir el crecimiento de tejido conjuntival hacia la córnea que tiende a cubrir la lesión; éste tejido reci-be el nombre de pseudopterigión. |
||||||||||||||||||||
Se diferencia del pterigión verdadero porque puede aparecer en cualquier lugar alrededor del limbo y usualmente progresa sobre la lesión corneal en un eje oblículo al horizontal, en cambio el pterigión se pre-senta únicamente en el eje de 0-180 grados {eje hori-zontal). |
||||||||||||||||||||
La otra diferencia importante es la forma de la cabeza, en el pterigión termina en punta y en el pseudopterigión se encuentra un leucoma corneal. |
||||||||||||||||||||
• Carcinoma Espinocelular. Esta patología suele desa-rrollarse en el área del limbo que corresponde a la abertura palpebral, de localización similar a la del pterigión, se diferencia porque no tiene la forma trian-gular sino que crece en forma irregular teniendo como centro de crecimiento al limbo; su patrón de vascularización es diferente y la superficie tiende a ser irregular y cruenta, no lista y uniforme como la del pterigión. |
||||||||||||||||||||
tratamiento |
||||||||||||||||||||
En el caso de pterigiones de tamaño pequeño, no suele ser necesario realizar tratamiento, aunque se pueden utilizar colirios que hidraten los ojos y reduzcan la sensación de molestia. Aun así, no existe tratamiento a base de medicamentos que pueda eliminarlo. Por eso, en caso de que crezca y afecte a la visión, será necesario realizar una cirugía con el objetivo de extirpar la parte afectada de la conjuntiva y sustituirla por un tejido sano de la misma conjuntiva del paciente (autoinjerto conjuntival). Esta cirugía debe realizarse con mucho cuidado para eliminar por completo el pterigión y evitar que pueda volver a reproducirse. |
||||||||||||||||||||
Este tratamiento depende del tamaño del pterigión, si está creciendo y los síntomas que causa. Independientemente de la severidad, los pterigiones deben ser controlados para evitar cicatrices que podrían conducir a una pérdida de la visión. |
||||||||||||||||||||
Si un pterigión es pequeño, es posible que el doctor de la visión indique el uso de lubricantes o gotas oftálmicas con un esteroide suave para reducir la hinchazón y el enrojecimiento. Los lentes de contacto algunas veces se utilizan para cubrir el bulto y protegerlo de algunos de los efectos de la sequedad o de una potencial exposición adicional a los rayos ultravioletas. También es posible que se indique ciclosporina tópica para el ojo seco. |
||||||||||||||||||||
Si es necesario una cirugía del pterigión, existen varias técnicas quirúrgicas disponibles. El oftalmólogo que realice el procedimiento determinará la mejor técnica según sus necesidades específicas. |
||||||||||||||||||||
La extirpación del pterigión puede realizarse en el consultorio del médico o en una sala de operaciones. Es importante hacer notar que la extracción de un pterigión puede inducir astigmatismo, especialmente en personas que ya tienen esta afección. |
||||||||||||||||||||
La cirugía de extracción de un pterigión generalmente lleva no más de 30 minutos, después de los cuales es posible que usted necesite usar un parche sobre el ojo para su protección por un día o dos. Probablemente pueda regresar al trabajo o a la actividad normal al día siguiente. |
||||||||||||||||||||
CIRUGÍA DE pterigión |
||||||||||||||||||||
Las técnicas quirúrgicas para la cirugía del pterigión son variadas. Desde la extracción simple hasta los injertos de conjuntiva del propio ojo o de mucosa bucal y la aplicación de sustancias (mitomicina) que evitan su recidiva. Hay dos elementos fundamentales para el éxito del tratamiento: |
||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||
El tratamiento clásico es de tipo quirúrgico, es decir, hay que hacer una operación de pterigión con especial atención en la región corneal, la cabeza del pterigión. Cuando el tamaño es pequeño, tras su extirpación basta con suturar los bordes de la conjuntiva sana pero, cuando son de mayor tamaño o de tipo recidivante, se realiza un implante de conjuntiva, de membrana amniótica o de células madre cultivadas. |
||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||
Este procedimiento es efectivo en un alto grado de casos pero sigue quedando un alto porcentaje de recidivas que hacen necesario una nueva cirugía. No se sabe bien la causa de las recidivas pero todo hace pensar que persiste cierto grado de reacción inflamatoria y un lecho en el limbo que facilita la nueva proliferación fibrovascular y la invasión corneal, además de la persistencia del factor causal, la radiación de rayos ultravioleta, por ello es necesario valorar estos tres factores. |
||||||||||||||||||||
Hay mucha gente reticente a someterse a la cirugía de pterigión y es por eso que se preguntan ¿cómo eleminar pterigión sin cirugía?. Cuando el terigio es pequeño el oftalmológico puede recomendar esteroides para reducir la inflamación o gotas para pterigión. |
||||||||||||||||||||
Cirugía del pterigión recidivado con la técnica de autotrasplante de conjuntiva |
||||||||||||||||||||
La cirugía con la técnica de autotrasplante de conjuntiva es la técnica que ha mostrado los mejores resultados en cuanto a menor índice de recidiva postquirúrgica. Esta cirugía consiste en eliminar, retirándola, la carnosidad y sustituirla por un injerto de la propia conjuntiva del paciente. Se trata de una cirugía sencilla, que se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local tópica y subconjuntival y, normalmente, de recuperación rápida y sin que se presenten molestias. El oftalmólogo especialista llevará a cabo un seguimiento semanal del paciente durante las dos primeras semanas. Durante los tres meses siguientes, el seguimiento será mensual y, posteriormente, trimestral. |
||||||||||||||||||||
No obstante, si por alguna causa escasea la conjuntiva o es necesario preservarla para una futura cirugía ocular, la cirugía con la técnica de autotrasplante de conjuntiva es una cirugía difícil de practicar. En estos casos ―y en los de pterigión doble nasal y temporal, pterigión asociado a simbléfaron, recidivas tras autotransplante conjuntival (ATC) y en algunos casos de pacientes con glaucoma ―realizaremos una escisión con trasplante de membrana amniótica. |
||||||||||||||||||||
Cirugía del pterigión con injerto libre de membrana amniótica |
||||||||||||||||||||
La membrana amniótica es la capa interna de la placenta. Está constituida por una capa epitelial, una gruesa membrana basal y un estroma avascular. Desde los años 90 se ha generalizado su utilización en oftalmología debido a la función terapéutica de sus propiedades mecánicas (proporciona una barrera efectiva que protege del traumatismo palpebral y de los mediadores de la inflamación presentes en la película lagrimal) y biológicas. |
||||||||||||||||||||
La composición de la membrana basal de la membrana amniótica es muy similar a la de la membrana basal de la córnea y conjuntiva, por lo que actúa como sustrato, favoreciendo la migración y adhesión de las células epiteliales. Además, contiene numerosos factores de crecimiento que facilitan la proliferación y diferenciación de las células progenitoras del epitelio corneal y conjuntival. Asimismo, la matriz estromal de la membrana amniótica tiene propiedades antiangiogénicas y antiinflamatorias, contiene inhibidores de proteasas, factores antivirales y contribuye a reducir la formación de tejido de granulación y a la cicatrización, reduciendo la cicatriz exuberante. Por todas estas razones, y porque proporciona un estroma y una membrana basal sobre la que se produce la epitelización, utilizamos la membrana amniótica como injerto o sustrato para reemplazar el defecto tisular en la cirugía del pterigión, de modo que la membrana amniótica queda incorporada al estroma. |
||||||||||||||||||||
La membrana amniótica puede ser utilizada tanto en cirugías de pterigión recurrente como en cirugías de pterigión primario, así como combinarse con otros procedimientos en casos de múltiples recidivas asociadas a simbléfaron o restricción de la movilidad ocular. |
||||||||||||||||||||
DESPUÉS DE LA CIRUGÍA |
||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||
Prevenir el pterigión: son más frecuentes en lugares donde la radiación UV es más elevada, es decir, en países tropicales, zonas costeras y en zonas de montaña. Estudios epidemiológicos las correlacionan con la dosis acumulativa de radiación UV recibida a lo largo de la vida, sea por causa geográfica, profesional o por actividades deportivas. Es por esto, que la prevención más importante es la protección permanente de la radiación solar, usando gafas de sol con el correcto filtro UV apropiadas al lugar donde se vive o a la actividad deportiva que se practica, junto al uso de jockey o sombrero en lo posible. |
||||||||||||||||||||
Riesgos de la tendencia del pterigión a recidivar (reaparecer) |
||||||||||||||||||||
El pterigium tiene una tendencia a recidivar; es decir, a volver a reproducirse tras una cirugía, pero un pterigión recidivado no es simplemente una reproducción del proceso primario: presenta características macroscópicas y microscópicas que lo distinguen y que el cirujano debe tener en cuenta al abordar la cirugía. Fundamentalmente, el pterigión recidivado presenta un comportamiento más agresivo que la lesión primaria y se asocia a una mayor sintomatología. En su grado 5, la recurrencia es maligna. |
||||||||||||||||||||
Para prevenir la recurrencia se hace necesaria una cirugía meticulosa que asegure: |
||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||
El 90 % de los pterigium recurren entre los 3 y 6 primeros meses tras la cirugía, pero también se observan recurrencias en los primeros 12 meses. |
||||||||||||||||||||
Los pacientes que a los 1-3 meses de la cirugía presentan recidivas conjuntivales y proliferación vascular en el limbo que invade córnea en el lugar de la escisión responden muy bien al tratamiento termoablativo de los vasos con láser de argón. |
||||||||||||||||||||
Recurrencia del pterigión |
||||||||||||||||||||
Desafortunadamente, la pterigión a menos regresa después de su extracción quirúrgica, posiblemente debido al estrés de oxidación y/o la exposición continua a los rayos ultravioletas. |
||||||||||||||||||||
Algunos estudios demuestran índices de recurrencia de hasta un 40 %, mientras otros informan índices muy bajos, hasta de 5 %. Incluso, algunas investigaciones muestran índices de recurrencia más altos en quienes se han extraído pterigiones durante los meses de verano, probablemente por el aumento de la exposición al sol. |
||||||||||||||||||||
Para evitar el regreso de un pterigión después de haber sido extirpado quirúrgicamente, posiblemente el cirujano oftalmólogo suture o pegue con adhesivo un trozo de tejido ocular superficial sobre el área afectada. Este método, llamado autoinjerto conjuntivo autólogo, ha demostrado reducir de forma segura y eficaz el riesgo de recurrencia del pterigión. |
||||||||||||||||||||
También se puede aplicar en forma tópica un fármaco que puede limitar el crecimiento de tejido anormal durante la cicatrización de la herida, tal como mitomicina C, en el momento de la cirugía y/o posteriormente, para reducir el riesgo de recurrencia del pterigión. |
||||||||||||||||||||
Una vez extirpado el pterigión, el médico posiblemente indique gotas oftálmicas esteroides por varias semanas para disminuir la hinchazón y prevenir una nueva formación. |
||||||||||||||||||||
Además del uso de las gotas, después de la cirugía es muy importante cuidar sus ojos de la luz solar con anteojos de sol con protección para rayos UV, ya que la exposición a la radiación ultravioleta puede ser un factor clave en la recurrencia del pterigión. |
||||||||||||||||||||
El pterigión puede recidivar por factores relacionados con: |
||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||
• • • |
||||||||||||||||||||
El pterigión y la pinguécula se caracterizan por ser una degeneración de la conjuntiva del ojo, de todos modos, no son lo mismo. La diferencia entre pterigión y pinguécula es que el pterigión es el crecimiento de un tejido carnoso que puede aumentar su tamaño, mientras que la pinguécula es el crecimiento de la conjuntiva, generalmente se identifica por su color amarillento formado por depósitos de grasas, proteínas o calcio. |
||||||||||||||||||||
• • • |
||||||||||||||||||||
También puede visitar nuestra galería, donde podrá encontrar material de su agrado, quizás también encuentre algún diseño que le guste. |
||||||||||||||||||||
PLANO DE UBICACIÓN: |
||||||||||||||||||||